Inspiradas en la luz cambiante de los atardeceres de Claude Monet , las pulseras Etretat capturan ese instante en el que el cielo se funde con el mar .
La Amatista evoca los violetas suaves del crepúsculo, el cuarzo rosa la calidez rosada de las últimas nubes ,el peridoto de los destellos verdes que aún respira en el horizonte y el jade la serenidad profunda de la naturaleza al caer el día .
En el centro, la perla : el mar en calma , guardando la luz del ocaso.
Déjenos en comentarios que piedra desea .









