La belleza de una gema va más allá de lo que vemos. Cada piedra natural posee una identidad propia y, a lo largo del tiempo, ha sido vinculada a diferentes significados y propiedades.
El Ónix es tradicionalmente considerado una piedra de protección y fortaleza. Se le atribuye la capacidad de absorber las energías negativas y favorecer la estabilidad emocional y la claridad mental. También se asocia con la autoconfianza, la determinación y la disciplina.
En estos pendientes, la profundidad del Ónix se encuentra con el brillo del Oro de 18 quilates, creando una composición de líneas limpias y carácter contemporáneo. El rectángulo de piedra y la franja central de oro construyen una pieza sobria, elegante y con una presencia muy definida.
Una joya donde la fuerza de la piedra y la nobleza del oro encuentran su equilibrio.
Ficha técnica
* Ónix natural en forma rectangular
* Franja central en Oro de 18k
* Cierre de espigo y tuerca
* Pieza de joyería de autor



